El proceso y los materiales

El proceso


Trabajo con papel maché porque me permite construir despacio.

Cada pantalla se hace a mano, capa a capa. El material necesita secar, asentarse y endurecerse antes de seguir. No hay atajos ni repeticiones exactas: cada pieza marca su propio ritmo.

Para dar resistencia y durabilidad, todas las piezas se sellan con un adhesivo específico para papel. Este paso es esencial: transforma una materia frágil en una estructura sólida, pensada para acompañar el uso cotidiano.

La matería


El papel recuperado predomina la base de casi todas mis piezas.

A partir de ahí, el material se transforma según la mezcla, el acabado u otros materiales. En algunos casos con restos de café u otras fibras orgánicas; en otros, mediante capas de color aplicadas a mano.

No todas las piezas conservan el tono del papel natural. Algunas se dejan tal como nacen, otras se pintan para explorar matices distintos, siempre sin ocultar la textura original. Cada variación es intencionada.

Las irregularidades no se corrigen, forman parte de un proceso manual y de una materia que responde de manera distinta en cada pieza.

Las pantallas pueden convivir con bases recuperadas o con elementos nuevos cuando el diseño lo requiere. Los componentes eléctricos y el cableado textil proceden de proveedores locales, elegidos por su calidad y coherencia con el proyecto.

SOMBRAE no habla de perfección. Habla de decisiones conscientes.

La materia se trabaja. La luz se ajusta. El resto se deja estar.